
A Julio Obeso González,
que ama el Jazz y éste le corresponde indescifrablemente
¿Cómo poner en un puño
una montaña de arena?
¿cómo beberse un océano
de violines, flautas,
arpas y timbales?
en el querer, sin un rendirse
¿cómo esperamos ganar?
los que lo perdieron todo,
en (des)concierto,
esperan una montaña de música
no un poema sino tú más cerca,
más cerca, más hermano.
Y no la cerca,
Y no el cerco
que retiene el ganado.
Y no la cerca, no.
Tú más cerca,
tú solo mano abierta
en clave de Sol.
¿se enfría la cuerda
o los tendones
traen la escarcha
del piso veintinueve?
¿cómo poner en
un huerto un harapo
de versos, un
destartalado decir
sin afán de otro alcance
que la suavidad de tu piel
rugosa y leal?
Víktor Gómez









1 comentarios:
A los diecisiete años fui a ver:"Ascenseur pour l'Echafaud" (Ascensor para el cadalso) una película del francés Louis Malle -cine negro del que ya no se rueda-;
cuya banda sonora era de Miles Davis. Fue un shock, un enamorarse a primer oído. Le pregunté a un "progre", con todos sus complementos de "progre" (gafitas redondas tipo John Lenon, pelo largo, jersey amplio) que estaba sentado a mi lado: ¿Esa música? Me dijo :"Esa musica es de Jazz". Al salir del cine me fui a una tienda de discos y le pedí a la dependienta: "Quiero un disco de Jazz" (pensando que Jazz era un grupo musical). Informado por el dueño que se acercó, salí de allí con el disco que te di cuando estuviste en Gijón: "Kind of Blue" -seguramente una de las diez mejores grabaciones de toda la historia del Jazz-. Treinta y tres años después sigo escuchando esa música a diario, varias veces al día, miles de discos al año.
Encontré en el Jazz el puente que necesitaba entre la expresión y el sentimiento.
Gracias compi por tu dedicatoria, por el recuerdo. Este poema "de veintinueve pisos", fotograma de tu oficio de hoy, sabes que lo guardaré en la carpeta de lo que importa.
Un abrazo fuerte, fuerte.
Julio
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